Las
migas era un compromiso de Emiliano y la verdad que con sus complementos queda
un plato de excelente presentación y lujo culinario, por ello esta imagen será
el icono de esta tertulia.
Cuando
llegué sólo faltaban Alberto y Enrique que no tardaron mucho, en cuanto a
Miguel sigue recuperando.
Gabriel
lo veo mejor porque ha perdido peso e incluso lo veo contento por ello, me
comenta que parte de su tarea ya la tiene hecha porque ha comprado el pan y le
pregunté si le han llamado la atención por el tiempo invertido. Me pregunta
extrañado el por qué y le cuento que el encuentro anterior fuimos Alberto y yo
y tardamos demasiado… y en voz baja le digo: “fuimos abducidos” Pedro que
estaba al lado le dijo “Valientes truhanes están hechos estos dos”.
La
cocina estaba como la de un restaurante con mucha clientela, en ebullición por
el trajín. Emiliano freía los pimientos verdes, ¡Que buena pinta!. Pedro
preparaban los picadillos, Armando troceaba los torreznos con buen entreverao
de magro, y disponía con cierta armonía los mejillones en un plato, José
Antonio cortó las butifarras granainas en tramos iguales de unos dos
centímetros… justo un bocado. Tan
enfrascados estaban todos que a Luis y a mí nos tenían pasmados.
