jueves, 23 de febrero de 2012

recogiendo el guante

Emiliano -ese bucle de actividad constante-acaba de abrir un nuevo espacio ("citas Literarias"), en el que anima a la participación.No está mal.Recojo el guante.Allá vamos.

      La relectura de textos que me  emocionaron-y ya casi olvidados-me produce dos sensaciones estrechamente ligadas.La primera es de sorpresa.La otra es una suerte de alegría balsámica al constatar que el texto algunas veces entrevisto- como en un sueño-está aquí todo entero otra vez reconstruido.Casi como el niño que ,pasado el tiempo, reencuentra aquel que fue su juguete favorito y que creyó perder para siempre.
 
       Para solaz y gozo de almas sensibles,os traslado los dos textos.

       El primero es un soneto de Quevedo de espeluznante desaliento: duro y hermoso como un diamante.

      El segundo es un texto de Borges.Hay en él una delicada neblina melancólica que lo envuelve todo.Mi amigo Miguel venera este relato de Borges.A veces-llevado por la pasión-lo recita de memoria como los juglares sus poesías en la Edad Media. Me encanta oirlo."Una barra de azufre en el cajón de un escritorio de caoba" ¿Es bello, eh Miguel?. "Qui potest capere capiat ".


                                                                  SONETO.-

                                            " ¡ Ah de la vida! " ... ¿ Nadie me responde?
                                            ¡ Aquí de los antaños que he vivido!
                                             La Fortuna mis tiempos ha mordido;
                                             las Horas mi locura las esconde.


                                            ¡Que sin poder saber cómo ni adónde
                                             la salud y la edad se hayan huido!
                                             Falta la vida, asiste lo vivido,
                                             y no hay calamidad que no me ronde.


                                             Ayer se fue; mañana no ha llegado;
                                             hoy se está yendo sin parar un punto:
                                             Soy un fue, y un será, y un es cansado.


                                             En el hoy y mañana y ayer, junto
                                             pañales y mortaja, y he quedado
                                             presentes sucesiones de difunto.

                                             
                                                                                              (Francisco de Quevedo)





         " En un establo que está casi a la sombra de la nueva iglesia de piedra, un hombre de ojos grises y barba gris,tendido entre el olor delos animales, humildemente busca la muerte como quien busca el sueño.El día, fiel a vastas leyes secretas, va desplazando y confundiendo las sombras en el pobre recinto; afuera están las tierras aradas y un zanjón cegado por hojas muertas y algún rastro de lobo en el barro negro donde empiezan los bosques.El hombre duerme y sueña, olvidado.El toque de oración lo despierta. En los reinos de Inglaterra el son de campanas ya es uno de los hábitos de la tarde, pero el hombre, de niño, ha visto la cara de Woden, el horror divino y la exultación, el torpe ídolo de madera recargado de monedas romanas y de vestiduras pesadas, el sacrificio de caballos, perros y prisioneros.Antes del alba morirá y con él morirán, y no volverán, las últimas imágenes inmediatas de los ritos paganos; el mundo será un poco más pobre cuando este sajón haya muerto.

        Hechos que pueblan el espacio y que tocan a su fin cuando alguien se muere pueden maravillarnos, pero una cosa, o un número infinito de cosas, muere en cada agonía, salvo que exista una memoria del universo,como han conjeturado los teósofos.En el tiempo hubo un día que apagó los últimos ojos que vieron a Cristo; la batalla de Junín y el amor de Helena murieron con la muerte de un hombre. ¿Qué morirá conmigo cuando yo muera, qué forma patética o deleznable perderá el mundo? ¿La voz de Macedonio Fernández, la imagen de un caballo colorado en el baldio de Serrano y de Charcas, una barra de azufre en el cajón de un escritorio de caoba?                                
               
                                                                          ( Jorge Luis Borges).

Pedro Ortiz.

martes, 21 de febrero de 2012

Encuentro 16 de enero de 2012 + El miedo

Entre el turrón de almendra y el café del encuentro del 16 de enero de 2012, después de comentar el desprestigio de nuestra Justicia en el mundo por "los casos" Garzón, amén de otros... cuando planteamos la  pregunta de ¿Que pasa con esta sociedad estupefacta y obnubilada?, ¿Que provoca esta situación de displicencia de la gente? Recordé el artículo de Público “El  miedo” y prometí pasar directamente al Blog (lo he copiado y transcrito), con el debido permiso informal de los autores que lo publicaron en el diario Público el 8 de enero del 2012. Los subrayados, refuerzos de color y negrillas los he añadido a efectos de ver en esos tramos una certera y posible explicación a nuestras preguntas.


PÚBLICO (Dominio Público)

 EL MIEDO

JOSÉ GUILLERMO FOUCE y LUIS MUIÑO 8 de enero de 2012

El escritor alemán Nemeitz publicó en 1718 un libro sobre París con “instrucciones fieles para los viajeros de condición”. Uno de sus consejos es el siguiente: “No aconsejo a nadie que ande por la ciudad en medio de la negra noche, porque, aunque la ronda o la guardia de a caballo patrulle por todo París para impedir los desórdenes, hay muchas cosas que no ve... El Sena, que cruza la ciudad, debe arrastrar multitud de cuerpos muertos, que arroja a la orilla en su curso inferior. Por tanto, vale más no detenerse demasiado tiempo en ninguna parte y retirarse a casa a buena hora”.

Nuestros temores, nuestras pesadillas, tienen siempre una carga histórica y contextual y han sido siempre un arma política de primer orden.

El miedo y sus usos políticos puede servir para entender muchas de las cosas que pasan en este mundo que habitamos, el miedo tiene poder para cambiar el mundo, como también lo tiene la esperanza. El miedo es un instrumento sumamente poderoso que el neoliberalismo (que es sin duda mucho más que una teoría económica) lleva alentando y manejando desde hace mucho tiempo, como uno de los marcos de interpretación clave para entender la realidad y definirla (Lakoff).

El miedo actual es, sin embargo, un miedo líquido, difuso, en expresión de Zygmunt Bauman, y nos transmite que lo mejor es esconderse sin un plan de respuesta claro porque no tenemos claras las amenazas. Dejadnos llevar las riendas, nos avisan, porque contra temores poco tangibles es difícil combatir.

La táctica ha estado ahí siempre. El miedo, una emoción básica que nos paraliza o nos llama a la acción, es también una construcción socio cultural intencionada. Aprendemos a través de los demás qué debe producirnos terror y cómo responder al mismo. Y por eso los que son capaces de señalar cuáles deben ser nuestros desasosiegos pueden fabricar a su antojo el “antídoto salvador”.

Pero en la actualidad vivimos una época de recrudecimiento de esa estrategia. En los últimos años, la crisis económica ha ayudado a los asalariados profesionales a amedrentarnos hasta la parálisis, infundiendo un terror abstracto a los otros, a los extranjeros, al gasto público, al terrorismo y la inseguridad. Naomi Klein nos recuerda en “La Doctrina del Shock” que  para los pensadores neoliberales, toda crisis (real o percibida) es una oportunidad para aplicar sus políticas de ajuste. Paralizados por nuestras pesadillas, damos por bueno lo que en otras circunstancias nos resultaría inaceptable. Atemorizados, nos convertimos en personas individualistas, mucho más manipulables porque dividiendo es más fácil convencer. Olvidamos ayudar a los demás y nos quedamos solos convirtiéndonos en individuos mucho más vulnerables.

Al igual que el texto proponía a los ciudadanos no salir de casa, los gobernantes actuales nos aconsejan sumisión. Nos quieren divididos, aplicando la estrategia de “sálvese quien pueda”, centrados en lo que nos diferencia y olvidando los que nos une, dispuestos a renunciar a elementos clave de nuestra libertad en pro de la ansiada seguridad.

Un miedo amplificado por los medios de comunicación que agrandan las narrativas del miedo; la mayor de ellas la del terrorismo internacional, pero también la del miedo al inmigrante o al diferente, el miedo económico, el miedo a la violencia. Un miedo que nos sitúa en una sociedad del riesgo (Beck), un miedo global y globalizado, de sociedades violentas, en el que, todos asustados, tenemos que combatirnos, que salvarnos como podamos, sin fiarnos los unos de los otros, defendiéndonos de amenazas intangibles pero constantes, el mundo está en guerra permanente, las amenazas se relevan entre sí, son difusas, no se someten al discurso de la lógica.

Ya no tratan de ilusionarnos con grandes utopías: sólo se postulan para salvarnos de nuestros temores. En palabras de Eduardo Galeano: “Los que trabajan tienen miedo de perder su trabajo. Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo. Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida,,, Miedo a la puerta sin cerradura, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión, miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar, miedo a la multitud, miedo a la soledad, miedo a lo que fue y a lo que puede ser, miedo a morir, miedo a vivir” Es el tiempo del miedo globalizado.

Pero no van a conseguir meternos miedo porque los efectos paralizadores de esa táctica se diluyen muy rápidamente: en cuanto los ciudadanos nos sacudimos el polvo del miedo, salimos a la calle a airear nuestras ilusiones. Los avisos de Nemeitz no fueron obstáculo para que el París de esa época se convirtiera en el centro del Siglo de las luces, una de las épocas más revolucionarias y esperanzadoras de la historia de la humanidad.

El miedo se combate con información, se combate enfrentándose al mismo, se enfrenta en primer lugar decidiendo mirarle a los ojos; las advertencias de los traficantes de miedo no impedirán que el impulso de movimientos como el 15-M nos recuerden que, aunque a unos pocos les beneficie el terror, la esperanza es para el ser humano la estrategia conjunta más adaptativa. “Sin trabajo, sin futuro, sin casa, sin miedo” nos recuerdan señalando lo subversivo y movilizador de perder el miedo.

JOSÉ GUILLERMO FOUCE es Doctor en Psicología y profesor de la Universidad Carlos III)
LUIS MUIÑO es Divulgador y psicoterapeuta


lunes, 20 de febrero de 2012

Desencuentro total 11 de febrero de 2012

Y la cascabel atacó...

No sé si tendrán margen para las andaluzas, pero las presiones son muchas de los "inversores", agencias de las que ahora no se explican su actitud, ¿Antes si las entendían?.

De nada han servido los acuerdos entre patronal y sindicatos, el gobierno ha entrado a saco con el BOE, ha tocado artículos del Estatuto de los Trabajadores, que tanto costó acordar y tira por tierra grandes avances de nuestra sociedad.


BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 36 Sábado 11 de febrero de 2012 Sec. I. Pág. 12483

I. DISPOSICIONES GENERALES
JEFATURA DEL ESTADO
2076 Real Decreto-ley 3/2012, de 10 de febrero, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral.

Es seguro que Juan Torres y Alberto Garzón, cuya capacidad crítica está demostrada en tantos artículos ya publicados, han podido hacer un análisis suficientemente detallado de la Reforma Laboral decretada. En tan solo dos días han escrito esta respuesta que Alfonso nos ha enviado y que por la trascendencia de lo decretado merece la pena ser reflejado desde nuestro Blog, según Enrique, y que desde luego con el permiso de los autores paso al Blog para contribuir a la difusión del mismo.

El artículo fue publicado en "La Semana Económica" del que dejo enlace:


Reforma laboral del PP: la voladura controlada del derecho protector del trabajo

El pasado viernes el gobierno del PP anunció una nueva reforma laboral que se tramitará como proyecto de ley en las próximas semanas.

Como en ocasiones anteriores, el gobierno la presenta como el camino imprescindible y seguro para solucionar el problema del paro que es el que más preocupa desde hace años a los españoles. Ahora se dice textualmente en el texto con el que ha sido presentada en sociedad que gracias a ella habrá más empleo, más empleo estable, más flexibilidad interna en la empresa, más eficacia del mercado de trabajo, más control y lucha contra el fraude…

Muy buenas palabras para que la opinión pública sienta confianza y acepte sin rechistar la nueva reforma.

¿Quién podría negarse a apoyar unas medidas que pretenden estos objetivos tan deseables?

El problema radica en que, aunque se oculte, ya disponemos de suficiente experiencia sobre lo que de verdad se consigue con el tipo de medidas flexibilizadoras, de recorte de derechos laborales y de abaratamiento del trabajo que de nuevo se vuelven a imponer.

En esta primera valoración de urgencia de la reforma no podemos hacer una análisis exhaustivo de todas ellas así que nos vamos a limitar a poner de manifiesto que, a nuestro juicio, la estrategia general que persigue y las medidas concretas más relevantes que contiene no han permitido nunca alcanzar los objetivos que dice el gobierno que van a conseguir ahora (más empleo, más empleo de calidad y mejores condiciones de la economía en general). Y que, por tanto, no hay razones para esperar que ahora puedan lograrlo.

La estrategia de la reforma
Las diferentes medidas que contiene la reforma no comportan una a una grandes novedades (salvo las referidas a la negociación colectiva que comentamos más abajo) y podrían incluirse fácilmente en las grandes líneas estratégicas de las reformas laborales que se vienen llevando a cabo desde los años ochenta:

- Abaratar el despido:
La nueva reforma reduce la indemnización de 45 días por año con un limite de 42 mensualidades en el despido improcedente y a 33 días con un limite de 24 mensualidades en todos los contratos indefinidos; modifica las causas de despido para evitar el control judicial; elimina la autorización administrativa en los despidos colectivos; y facilita el despido por absentismo y el debido a enfermedad.

Flexibilizar el marco general de las relaciones laborales:
La nueva reforma amplía las posibilidades de movilidad geográfica; facilita al empresario la posibilidad de modificar las condiciones de trabajo; y permite suspender o reducir temporalmente la jornada de trabajo, sin autorización administrativa.

- Promover la negociación individual de las condiciones de trabajo acabando con la colectiva:
La nueva reforma permite la inaplicación de los convenios mediante el arbitraje obligatorio; acaba con la prórroga automática de los convenios colectivos a los dos años de la terminación de su vigencia inicial; y da preferencia siempre al convenio de empresa respecto al sectorial.

- Abaratar el empleo (especialmente de los jóvenes) permitiendo la existencia de auténticos contratos basura y la intensificación del trabajo femenino:
La nueva reforma crea un nuevo tipo de contrato indefinido que podrán utilizar el 95% de las empresas españolas y que podrá extinguirse durante su primer año sin indemnización alguna por la simple voluntad del empresario; también otro contrato para la formación y el aprendizaje que se desvincula de la formación del trabajador; modifica el contrato a tiempo parcial para permitir la realización de horas extraordinarias y se fomenta este último tipo de contratación, como dice textualmente la propia nota informativa, para compatibilizar el empleo con la vida familiar y personal, lo que, en ausencia de políticas de corresponsabilidad, especializará a las mujeres en este tipo de empleos.
Además de todo ello conlleva otras medidas como las de bonificaciones y subvenciones, cambios institucionales significativos (como acabar con el monopolio de la formación de patronales y sindicatos lo que aún es pronto para saber el efecto práctico que pueda tener), la posibilidad de que los organismos públicos lleven a cabo expedientes de regulación de empleo, más privilegios a las grandes empresas de trabajo temporal y,como corolario de todo lo anterior, facilitar la reducción de los costes laborales y la moderación salarial.

Aparentemente, a grandes rasgos, la reforma podría simplemente considerarse como realmente limitada y una más en la línea de las anteriores y tendría la misma utilidad que han tenido y que ya hemos denunciado en otros textos (¿Qué se pretende con la reforma laboral?). Pero creemos que sería un gran error no descubrir la auténtica carga de profundidad que llevan consigo estas nuevas medidas laborales.

A nuestro juicio, la reforma del Partido Popular comporta una gran novedad y es que prácticamente renuncia a llevar a cabo modificaciones profundas en las condiciones relativas al entorno general en el que se mueven las relaciones entre empresarios y trabajadores (en la flexibilidad del mercado) para centrarse en la protección de los intereses del empresario, aumentando la flexibilidad interna de la empresa por la vía de darle a un poder de decisión frente a los trabajadores mucho mayor que el que hasta ahora tenían.

Lo que esta reforma busca no es, como en otras ocasiones, que el mercado de trabajo español responda en mayor medida a los principios que vienen sosteniendo los economistas neoliberales, que todo él sea más flexible para facilitar un mejor ajuste entre oferta y demanda de trabajo. No. Lo que creemos que el gobierno ha buscado ahora es limitarse a proteger y ampliar el poder de decisión de las empresas españolas a costa de los derechos de los trabajadores, posiblemente en la previsión de que no va a ser capaz de mejorar las condiciones del entorno económico a corto y medio plazo y que lo que se avecina es, por tanto, muchos más y peores nubarrones en el panorama económico.

Por eso la reforma va a ser mejor recibida por la patronal que por los analistas económicos neoliberales que, en realidad, han visto frustradas sus propuestas de los últimos años (sobre todo, la del contrato único) orientadas a desregular la totalidad del mercado y no solo la actividad en el interior de la empresa (aunque valoren positivamente lo que la reforma propone en este campo).

La reforma es efectivamente tímida desde el punto de vista neoliberal en lo que se refiere a la macroregulación del mercado laboral pero posiblemente sea la reforma más profunda y radical de los últimos treinta años desde el punto de vista de la distribución de los poderes de decisión y por tanto de apropiación entre propietarios del capital y los trabajadores. Y esto es lo que no debe pasar desapercibido.Es una reforma decisiva no por lo que va a conseguir a corto plazo sino por las condiciones que establece para el futuro de la economía española que, con el nuevo diseño del marco laboral que se le impone, no podrá especializarse sino en el suministro de servicios de baja calidad y valor añadido para ponerse a la altura, en todo caso, de las economías más empobrecidas de nuestro entorno.

El gobierno no ha planteado una reforma para crear empleo, ni para crearlo de calidad, ni para disminuir la temporalidad, ni la dualidad, ni mejorar la formación sino para proteger a los empresarios cuando sabe que la economía no se va a recuperar y que, como consecuencia de las políticas de austeridad que aplica y de las concesiones que hace a la banca, sus negocios tendrán menos demanda y menos actividad productiva y, por tanto, menos necesidad de empleo.

Las medidas verdaderamente relevantes de la reforma son las encaminadas a dar prioridad a los convenios de empresa, a permitir que los empresarios puedan modificar unilateralmente las condiciones individuales de los trabajadores (con control judicial ex post) y las condiciones laborales y salariales de los convenios colectivos, especialmente las relativas a jornada, y a eliminar la prórroga automática indefinida de los convenios (la ultraactividad).

Así, el artículo 12 del proyecto modifica el Estatuto de los Trabajadores estableciendo que a partir de ahora “la dirección de la empresa podrá acordar modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo cuando existan probadas razones económicas, técnicas, organizativas o de producción. Se consideraran tales las que estén relacionadas con la competitividad, productividad u organización técnica o del trabajo en la empresa”. Y esas modificaciones se considerarán sustanciales cuando afecten a materias como jornada de trabajo,
 horario y distribución del tiempo de trabajo, 
régimen de trabajo a turnos, sistema de remuneración y cuantía salarial, sistema de trabajo y rendimiento 
y, en algunos casos, funciones. Es decir, a la práctica totalidad de las que tienen que ver con las condiciones de trabajo.

Este es el cambio radical que comporta la reforma. Radical pues lo que hace en la práctica es una auténtica voladura controlada de los derechos laborales y de los principios que dieron lugar al Derecho del Trabajo. En lugar de que el legislador admita que en la relación laboral hay una asimetría profunda porque empresario y trabajador parte de situaciones diferentes y disponen de un poder de negociación muy desigual, y que, por tanto, el segundo necesita normas que lo protejan, se concede ahora todo el poder de decisión a quien lo tiene de partida por ser el propietario del capital frente a quien solo dispone de su fuerza de trabajo.

A nuestro juicio, la nueva reforma laboral se basa en el principio más reaccionario e injusto que puede tener una norma: tratar igual a los desiguales. Poniendo al empresario frente al trabajador individual, sin que a éste le pueda apoyar un convenio que es el resultado del poder colectivo mucho mayor que el suyo propio, la consecuencia inevitable no va a ser otra que la degradación de las condiciones laborales.

Y lo cínicamente paradójico es que el gobierno y los economistas neoliberales llamen a eso “modernización de la negociación colectiva” cuando lo que hace la reforma en realidad es retroceder a la forma en que se contrataba a los trabajadores en el sigo XIX.
Todo lo demás de esta reforma es accesorio y en el debilitamiento del poder negociados de los trabajadores en donde se encuentra su núcleo duro de la reforma.

A medio y largo plazo, como queda dicho, no va a traer otra consecuencia que el deterioro del mercado laboral y la degeneración de las condiciones de trabajo y, con ello, el de toda la economía. Y está por determinar cuál va a ser su efecto definitivo a corto plazo teniendo en cuenta que el gobierno ha puesto al alcance de los empresarios dos vías de respuesta ante la mala coyuntura en la que estamos que provocarán efectos diferentes según se use preferentemente una u otra: el despido más barato para aliviar plantillas y el reajuste interno, ahora más cómodo, para evitarlo.

¿Qué podemos esperar de la reforma?
¿Llevarán razón los neoliberales y el gobierno y será verdad que con el despido más barato las empresas contratarán a partir de ahora más empleo indefinido que temporal?

¿Optarán mejor la mayoría de las empresas por aprovecharse en los próximos meses del despido más barato para desembarazarse de contratos indefinidos y sustituirlos por temporales o por los más precarios que crea la reforma?

¿O aprovecharán las empresas las facilidades que le concede la reforma para llevar ajustes internos sin recurrir a despidos, consolidando entonces plantillas más precarias, versátiles y baratas?

¿Es cierto, como creen los dirigentes empresariales, que lo que se necesita para salvar a las empresas españolas en esta coyuntura crítica es darle más poder a los empresarios y reducir los derechos laborales y el coste del trabajo? ¿Será suficiente con eso para evitar que sigan cerrando miles de empresas y perdiéndose cientos de miles de empleos?

Naturalmente no tenemos la intención de jugar a ser adivinos ni tampoco queremos ser agoreros. Pero resulta, como decíamos al principio, que hoy día sabemos lo que ha ocurrido en España y en otros países cuando se han tomado este tipo de medidas y que, en consecuencia, se puede aventurar lo que va a volver a suceder con las que se van a aprobar ahora.

La evidencia empírica nos dice con bastante claridad lo que suele suceder cuando se reduce el coste del despido, que es lo que viene haciéndose desde los años ochenta y en España en mayor medida que en ningún otro país de la OCDE. A saber:

- No se crea empleo neto porque facilita mucho su destrucción en etapas de recesión como la actual.

- No disminuye el nivel de desempleo porque también se ha demostrado hace tiempo que las decisiones sobre contratación de los empresarios dependen de otros factores distintos a los costes del despido.

- No reduce la temporalidad ni se produce un incremento sustantivo de la contratación indefinida.

Por tanto, ahora, en una coyuntura recesiva como la actual, lo que con toda probabilidad cabe esperar de la medida que ha tomado el gobierno es que produzca lo mismo que se consiguió con las sucesivas reducciones del coste del despido: que aumenten los despidos.

Por otro lado, la evidencia empírica también demuestra justamente lo contrario de lo que afirman quienes defienden este tipo de reformas. La mayor flexibilidad interna en las empresas puede ser generadora de empleo en algunas. En realidad, casi exclusivamente en las que no resulten muy afectadas por la caída en la demanda que inevitablemente lleva consigo la reducción de los ingresos que produce la mayor precarización del empleo cuando se recortan los derechos y el poder de negociación de los trabajadores.

Y es fácil constatar que ha sido precisamente la progresiva flexibilización de las relaciones laborales que se viene produciendo en los últimos treinta años la que ha traído consigo el empleo de baja calidad, los salarios más bajos y el fenómeno de la “dualidad” en el mercado de trabajo, esto es, la existencia, por un lado, de trabajadores con contratos indefinidos, alto grado de seguridad y aceptables condiciones de trabajo y, por otro, de otros con empleo temporal, inseguro y mal pagado. Y, como resultado de todo ello, una menor demanda y ritmos más bajos de crecimiento de la actividad económica y en la creación de empleo.

Es por eso que se pueda aventurar que si las empresas españolas optan por el reajuste interno haciendo uso de la mayor flexibilidad interna que ofrece la nueva reforma, quizá podría mantenerse el empleo pero esto siempre que existiese suficiente demanda efectiva. Pero incluso en ese caso, lo que ocurriría sería que empeoraría la situación de los trabajadores con mejores empleos sin mejorar a los precarios de contratos temporales. Una vía retrógrada de “luchar” contra la dualidad.

Pero sin mejorar las condiciones de entorno del mercado de trabajo, manteniendo las políticas de restricción del gasto y de moderación salarial, lo que inevitablemente va a ocurrir es que habrá menos demanda y que la inmensa mayoría de las empresas (las que no disponen de gran poder de mercado o de yacimientos de actividad en el mercado global) no van a poder sobrevivir ni mantener el empleo actual por mucho poder de decisión que acumulen los empresarios. Imponiendo salarios cada vez más bajos y reduciendo el gasto en la economía, ese poder no les va a servir de mucho. Nadie puede salir de un hoyo tirándose de los pelos que es lo que en realidad le ofrece el gobierno a los empresarios con este nuevo marco de legislación laboral tan favorable para ellos.

En definitiva, esta nueva reforma sigue dejando sobre el cuello de las empresas y los trabajadores españoles la misma espada de Damocles que se obstinan en no tener en cuenta ni la patronal ni los economistas neoliberales: la falta de actividad y las malas condiciones macroeconómicas. Un gran número de análisis empíricos han mostrado que, incluso si se pudiera aceptar que actuar sobre algunas de las variables institucionales que las tesis ortodoxas consideran como causa del desempleo tuviera un efecto significativo sobre el nivel de empleo o sobre su calidad cuando se analizan aisladamente, lo que generalizadamente ocurre cuando se toman en consideración otras variables es que o no lo tienen o es mucho menos determinante que otros factores relativos a las condiciones macroeconómicas en que se desenvuelve el mercado de trabajo (Ver V. Navarro, J. Torres y A. Garzón, “Hay alternativas. propuestas para crear empleo y bienestar social en España”, Sequitur, pp. 83 y siguientes).

Dicho de otra forma: incluso si ocurriera que las empresas españolas vayan a optar en esta situación recesiva que va a ir a peor por reajustar internamente sus plantillas y no por despedir con menos coste a sus trabajadores, los fundamental está sin resolver: en la economía española no hay demanda suficiente ni la financiación necesaria para que las empresas pueden crear o incluso mantener el empleo por muy protectoras del empresariado que sean las nuevas normas laborales.

En lugar de abordar este asunto, que es el prioritario y del que realmente depende que se mejore el mercado laboral y se salven miles de empresas y millones de empleos, el gobierno del Partido Popular ha preferido ir por la vía más fácil de concederle más poder a los empresarios ya de por sí más poderosos y de quitarle derechos y capacidad de decisión a los trabajadores. Pero ni siquiera a la inmensa mayoría de los empresarios les va a compensar disponer de estos privilegios decimonónicos porque empobrecer a los trabajadores es empobrecer a la sociedad y, a la larga, a los propios empresarios que realmente se dedican a crear riqueza y empleo.

¿Quién se puede creer que de verdad se puede progresar en el siglo XXI tomando como referencia los principios de actuación y las normas del XIX?



SONETO AL AMOR


Arquero es el sol desde su altura
de jáculos de fuego, y druida
de alquimias, de arco iris y de vida.
Guerrero infatigable en la negrura.

Un dardo atravesando la espesura.
Una daga de luz estremecida.
Dorado resplandor en las heridas.
Maestro forjador de arquitecturas.

Así tiene que ser amor, constante,
para que pueda acariciar el alma.
Llenar el corazón a cada instante.

Armonizar el ser, vivir en calma.
Adornar con flor, incienso y palma.
Y hacer de la esperanza su estandarte.

                                                                     Francisco de Juan

sábado, 18 de febrero de 2012

Encuentro 16 de enero de 2012


No recuerdo nada, o recuerdo demasiado que viene a ser lo mismo, el asunto es (perdón), la “cosa” es que los acontecimientos son de tal impacto que no se borran de inmediato, permanecen y se me agolpan unos sobre otros. Por otra parte parece que el tiempo se achicase hasta tal punto que los sucesos no cupiesen en él, el día de hace un mes atrás fue antesdeayer ¿o no?, es como un collage de muchos elementos diversos en un todo unificado pero unos sobre otros, no sé que fue lo primero y que fue lo segundo, menos mal que los platos y los vinos me guían entre imágenes y  flashes para llegar a los dichos, a los comentarios aunque suenen lejanos y próximos al mismo tiempo.

Miguel vino acompañado de otro amigo y compañero, pero a Alberto no le fue posible.

La climatología sigue siendo benigna, ¡demasiado buena! dicen los del campo, la tierra estará muy seca para el verano, temperaturas agradables día tras día de este invierno. El sol calienta lo suficiente para que las horas del mediodía resulten templadas e inviten a la vida eterna.

El personal está adaptándose compensando estos propicios días con el, de momento, sonido de cascabeles de la enrollada y atenta serpiente que se esconde en el parlamento, satisfecha y ahíta, hasta ahora, de votos vencedores. Pronto mostrará su lengua bífida e inmediatamente morderá, mientras llega marzo (las andaluzas) se muestra agazapada tal culebra indefensa y sube un 1% las pensiones, pero esperad, esperad...


Bocaditos de sardinas en aceite.
Alfonso está porque Enrique se vaya introduciendo en la gastronomía, ¡hombre! lo que pasa que lo de hacer bocatas corresponde al primer curso, no obstante la marca de la conserva debería de ser muy buena, porque los trozos de gallega con esas sardinas y su  aceite virgen, que preparaba Enrique estaban deliciosas, ¿o algo tenía que ver Enrique?.

En los últimos encuentros se va innovando y hay quien empieza con un vermut, pero la mayoría sigue con la cebada y la uva negra (sí, riojana).

Entre bocado y bocado, pregunté si merecía la pena comentar los últimos despropósitos de crítica a los andaluces, que por “casualidad” se han sucedido en cortos intervalos de tiempo, unos absolutamente pensados y colocados en el candelero de los medios por los políticos catalanes y otros desde la decadente aristocracia andaluza y española. Cayetano de Alba metió la pata hasta niveles increíbles de incultura y desde lo alto de la jaca, como un buen jefe de manijeros, tuvo que rectificar, disculpándose, casi antes de terminar y acabando “amistosamente” con Diego Cañamero y Gordillo (con palestina y todo). Del mismo modo terminaron el Arturo Mas y el tal Lleida (el cordero de dios, que se ha destapado hasta mostrarse tal y como es, un victimista lobo de dios, “duro” como su nombre indica).

Pensamos que lo suyo era pasar, no merece la pena, es perder el tiempo el que se le dedique a esos oportunistas embusteros, además cuando la burguesía de un pueblo necesita de otro para ratificarse es que aún no está madura, por eso consume tanto tiempo en llamar la atención, levantar y agitar la mano para que se le vea, y decir tonterías en voz alta, mientras tanto otros pueblos son observados y respetados sin más, en su silencio, por su historia (pese a que se la intenten ocultar) por su manera de entender la vida, su cultura, etc. Entendemos que el verdadero pueblo catalán no se  dedica a estas cosas.

Fíjate por donde, dice otro, que además de las sandeces comentadas, el nacionalismo catalán pierde la vergüenza, y deja de disimular su “centrismo” (les es útil para pactar a izquierda y a derecha) para mostrarse tal y como es, y recorta sin miramientos en sanidad y educación, sin importarle la aproximación a su socio natural el PP.

En fin, otro bocadito y otro trago... yo, superada esta levedad, ya me paso al vino.



Pochas a la riojana
Plato de cuchara, plato del que nunca se harta uno, siempre es bien recibido y este si que es de segundo curso, por lo menos, (El Macua está terminando el Master). Buena vista, mejor olor, completo el sabor y disfrute de las cremosas pochas en la boca. Pues sí, se repitió ¿Cómo no? ¿Y qué?.

Con la boca chica, proponía otro que habría que comentar la tensión en el rincón Sirio-Iraní, con el Israel que está algo más que al loro y EEUU sin perder detalle estando sin parecer que está, todo ello junto con todos los impetuosos hechos de la primavera árabe, porque cada día que pasa aumentan las dudas de si lo que vemos es lo que pasa o es mitad Holywood y mitad real, y es que en realidad ese rincón no es un rincón cualquiera, y lo que se empieza a leer sobre montajes y apoyos interesados, es más que inquietante.

Desde el sector de enfrente de la mesa se añadía, pues para arreglar el rincón, en Francia, Sarkozy saca a la palestra el holocausto armenio y el turco Erdogan le recuerda Argelia, como diciendo que cada país tiene su holocausto, quizás Sarkozy con su pretensión de buscar votos en los millones de armenios residentes en Francia, lo que logra es devaluar el caso, más que potenciarlo, pero el poder es el poder y la historia... son historias.

Emiliano: ¡Eh! Alfonso, te decía que me pusieses un poco más de pochas, que aun quedan.¡Hummm! Pues yo también podría hacerlo, dije en voz baja para que no se notara que era la tercera remesa.

Galicia se ha llevado el premio con Rajoy, y como todo llega y a todos nos llega, ayer se murío el gallego de pro Fraga “el Iribarne” (No se porque en su segunda y última etapa política desapareció lo de Iribarne... o sí lo sé). No se le dedicó ni un minuto en la tertulia, seguro que bastante menos que lo que dura la lectura de este párrafo.

Pero de Rajoy si era necesario hacer hincapié y se recordó sus declaraciones hechas en el periódico El Faro de Vigo. Si el hombre que gobierna España sigue pensando lo que pensaba, y todo hace pensar que es así, lo tenemos claro a efectos de solidaridad, humanismo y equilibrio fiscal. Mejor lo leéis en el artículo al que os envía el siguiente enlace:

En cualquier caso adelanto el detalle que se comentó “Rajoy afirma que así como el hombre es desigual biológicamente, también lo es la desigualdad social”.




Turrón de almendras
Dice Pedro que sacado de contexto, el turrón es un magnífico postre, y la verdad que no le faltaba razón porque la clara de huevo, miel y por supuesto almendras son suficientes para tener los nutrientes necesarios, pero más allá de los nutrientes que ya los teníamos con las pochas, sardinas y aceite de oliva el dulce y acaramelado turrón era como un final feliz, que tanta falta nos hace.

Pero lo más gordo de lo que se habló no fue con las pochas (el plato fuerte), sino con el dulce turrón, ya os lo recuerdo...

Previamente se saco al tendido la Justicia, nuestra Justicia, y el clamor era unánime: no nos vale a las personas normales. A la mayoría del pueblo la justicia le causa temor y una tremenda desconfianza, sencillamente no es de fiar. Los casos Trillo, Camp, Fabra, ERE, Urdangarin y sobre todo Garzón. Es que es demasiado fácil acertar el resultado.

Digo, que sigo algunos casos, de otros no pierdo el tiempo ¿Para que?, porque de manera intuitiva me adelanto a mí mismo el resultado y no suelo fallar, por ello no he leído nada de Camp ni de Fabra, pero es que sobre Garzón he leído también muy poco, es la crónica de una muerte anunciada. Valiente tomadura de pelo nuestra Justicia, creo que para nada es necesario el proceso y la pantomima, este y este inocente, ha prescrito o no culpable y este culpable incluso antes de los que a los que pretendía juzgar lo hallan sido, esto es eficacia. Vaya una mierda de Justicia y de País.

Emiliano es especialmente sensible a este asunto y plantea dudas ya no solo del sistema judicial, y se pregunta una y otra vez que pasa con esta sociedad estupefacta y obnubilada.

Sobre esta situación de displicencia de la gente, recuerdo el artículo de Público “El  miedo”, pero como no encuentro el enlace, lo pasaré directamente al Blog y de momento os pongo un enlace a un vídeo increíble sino se ve, sobre algo que trata en él: La Doctrina del Shock.

Con subtítulos en español
http://www.youtube.com/watch?v=gP591bZNc0I

Doblaje en español
http://www.youtube.com/watch?v=Nt44ivcC9rg

Café, Licor de hierbas u orujos.
En la fase de sobre mesa en la que el ritmo decae, el café renueva el ánimo y el licor igualmente, se pasa un tanto la depre y en ese resurgir ¿Cómo podía faltar la economía? El cierre de  empresas, sobre todo Pymes y MicroPymes, una tras otra cayendo arrastrando con ellas a los asalariados. Todos los presentes directamente afectados. Allá enfrente la especulación sigue haciendo dinero, siguen los ricos haciendo dinero y los productos de lujo aumentan sus ventas mientras los productos normales decaen... ¿Donde está el truco?:

Mercados computados: pero de esto os curráis el detalle desde el siguiente enlace de (El País-Salmón), sólo adelantar que la pelea por obtener los algoritmos más veloces para comprar y vender en bolsa desde ordenadores velocísimos, se mezcla ya con la lucha por la proximidad geográfica de los Centros de Proceso de Datos a Wall Street o sea la cuestión de llegar el primero es cuestión de nanosegundos.
“No aspiran a dar el pelotazo inmediato. Con cada movimiento, su objetivo es ganar 0,001 euros. Parece una meta de rentabilidad modesta, ¿no? Multipliquen esta cantidad por miles de operaciones por minuto, ocho horas al día, cinco días a la semana, 52 semanas al año... Un martillo pilón con el que hacer dinero si se acierta con el modelo.”

http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/manos/maquina/elpepueconeg/20111204elpneglse_2/Tes


Y nosotros trabajando para esta gente...

Antonio



viernes, 10 de febrero de 2012

Ante la condena al juéz Garzón: A los que hoy brindarán con champán


Esta carta está dirigida a todos aquellos que hoy brindarán con champán por la inhabilitación de Baltasar Garzón.

A ustedes, que durante años han vertido insultos y mentiras; a ustedes, que por fin hoy han alcanzado su meta, conseguido su trofeo.

A todos ustedes les diré que jamás nos harán bajar la cabeza, que nunca derramaremos una sola lágrima por su culpa. No les daremos ese gusto.
 
Nos han tocado, pero no hundido; y lejos de hacernos perder la fe en esta sociedad nos han dado más fuerza para seguir luchando por un mundo en el que la Justicia sea auténtica, sin sectarismos, sin estar guiada por envidias; por acuerdos de pasillo.

Una Justicia que respeta a las víctimas, que aplica la ley sin miedo a las represalias. Una Justicia de verdad, en la que me han enseñado a creer desde que nací y que deseo que mi hija, que hoy corretea ajena a todo, conozca y aprenda a querer, a pesar de que ahora haya sido mermada. Un paso atrás que ustedes achacan a Baltasar pero que no es más que el reflejo de su propia condición.

Pero sobre todo, les deseo que este golpe, que ustedes han voceado desde hace años, no se vuelva en contra de nuestra sociedad, por las graves consecuencias que la jurisprudencia sembrada pueda tener.

Ustedes hoy brindarán con champán, pero nosotros lo haremos juntos, cada noche, porque sabemos que mi padre es inocente y que nuestra conciencia SI está tranquila.

Madríd, 9 de febrero de 2012
María Garzón Molina

miércoles, 8 de febrero de 2012

Soneto a José Ganivet Zarcos

por su libro “Invocación a la Alegría

He leído tus versos, tus sonetos,
y se coló por mi puerta la alegría
y un revuelo de palomas que traían,
a la paz, festoneada en los cuartetos.

He creído ser mirto y arroyuelo
y arrayanes con jilgueros sorprendidos
por la luz que afloraban mis sentidos,
que era blanca, como sal de los esteros.

He llegado hasta el final emocionado,
supurado de miel por las heridas.
He cerrado los ojos para verme

caminando por las calles de Granada
y he sentido, por mi piel humedecida,
el frescor de las fuentes de la Alambra.

                                    Francisco de Juan
Sevilla a 5 de Diciembre de 2011