En
este caso la elección para el icono es fruto del paladar, dicho sentido es tan
abstracto que queda en la mente como algo intangible e inolvidable. Es como en una
escena fugaz de arte: canto, teatro, expresión…que su impacto nunca se olvida.
El sabor, textura y temperatura de unos lomos de dos lubinas salvajes fueron el
centro de esta tertulia, alguno recordamos que Alfonso hubiese disfrutado, lentamente
y en silencio, como él sabía hacerlo, con
este plato al horno.
Comenzaba
el mes en el que entra el otoño, pero que con las temperaturas habidas algunos ya
hablan de una estación intermedia o “veroño”. Un cielo limpio, una temperatura
algo alta y perfecta para vivir, “vivir de verdad”, pero de momento… porque si
las temperaturas siguen subiendo y se alargan en el tiempo, como parece ser
confirman los científicos, “vivir de verdad” será muy complicado..
Cuando
llegué aún no lo había hecho Miguel, pero en realidad el asunto era que no
vendría porque andaba maluscón. ¡Cosas suyas! Me dijo Pedro, pero ya contábamos
con su ausencia.








